
ginebra. El considerado experimento científico del siglo, la puesta en marcha del mayor acelerador de partículas del mundo, concebido para explorar los enigmas del Universo, arrancó ayer con éxito en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN).
En medio del júbilo de los científicos, que desde hace años esperaban este momento, el primer haz de millones de protones, que había sido inyectado en el acelerador, logró dar una vuelta completa, en una hora, al gigantesco túnel circular subterráneo de 27 kilómetros, situado bajo la frontera suizo-francesa. Unas horas después, otro haz de partículas, introducido en dirección opuesta, en esta ocasión en sentido contrario a las agujas del reloj, conseguía igualmente recorrer todo el acelerador.
"Hoy es un día histórico después de 20 años de trabajo y esfuerzos de miles de científicos del mundo", dijo a la prensa el director general del CERN, Robert Aymar. "Por primera vez se ha conseguido que el acelerador aceptara las partículas y éstas circularan", señaló.
En la prueba de ayer, sin embargo, las partículas se lanzaron a muy poca velocidad y tramo a tramo para comprobar que todas las piezas del acelerador, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) funcionasen correctamente.
Tras el éxito de estas primeras pruebas, la pregunta que flota en el aire es cuándo se producirán las primeras colisiones frontales de partículas a la velocidad próxima a la de la luz, es decir, cuándo se recrearán los instantes posteriores al Big Bang, el momento soñado por los científicos, pero temido por aquellos que creen que será el fin del mundo.
"No sé cuánto se tardará. Es muy difícil saberlo. Dependerá de cuándo la máquina funcione a pleno rendimiento, pero esperamos que sea en unos meses", dijo Lyn Evans, director del proyecto del LHC.
búsqueda del origen del cosmos Los científicos del CERN comenzarán hoy mismo a inyectar haces en sentidos opuestos, y en pocas semanas podrían producirse las primeras colisiones, pero con baja energía, hasta alcanzar a finales de este año un máximo de energía de 5 TeV (taraelectrovoltios).
Cuatro enormes detectores -ATLAS, ALICE, LHCb y CMS-, instalados en el acelerador a modo de radares para observar las colisiones frontales entre los protones, serán los encargados de observar los millones de datos que se generen.
Con un coste de 4.000 millones de euros, el LHC fue ayer justificado por sus principales responsables y destacados expertos. "Sabemos que, a pesar de los grandes conocimientos que tenemos del Universo, desconocemos el 95% de la materia, y ahora tenemos el mecanismo para transformar la teoría filosófica del Big Bang en física experimental, lo que es absolutamente fantástico", afirmó Carlos Rubbia, Premio Nobel de Física en 1984. "Ahora estamos en posición de poder retrotraernos más y más atrás, al origen del Universo, y de poder no sólo observar, sino simular, esos instantes", subrayó el físico italiano. "Saber de dónde venimos y adónde vamos siempre ha sido la pregunta que se ha hecho el hombre", dijo, por su parte, Aymar.
Pero subrayó que los descubrimientos del CERN trascienden a la física teórica y tienen destacadas aportaciones prácticas, como en el campo de la medicina, pero también en ejemplos como el ahora imprescindible www , inventado por científicos del centro en 1990.





